Mal recuerdo el que nos trae el Rácing de Santander, el que fuera el año pasado nuestro duro competidor en la carrera por obtener plaza europea, y que finalmente acabó ganandonos por la mano en una última jornada de infausto recuerdo para nosotros, que podíamos presumir de disfrutar de una de las mejores plantillas de nuestra historia (a mi entender, la mejor junto con alguna de finales de los 90').
A día de hoy, ni Racing ni Mallorca conservan el espíritu de los equipos que alcanzaron la sexta y séptima plaza de la clasificación el año pasado, y es que ambas escuadras han sufrido bajas (unos más que otros), las cuales no se han sabido cubrir todo lo bien que debería, y que han mermado mucho el potencial de ambos equipos. Sobre los que ya no están del Mallorca no hace falta hablar, todos sabemos que el año pasado disfrutábamos de uno de los mejores ataques de la liga, teniendo entre nuestras filas al máximo goleador y al máximo asistente. El Rácing, en cambio, pese a presentar menos bajas respecto a la campaña pasada, también las han notado muy mucho en su pontencial como bloque, especialmente la falta de su entrenador el año pasado, Marcelino, técnico especializado en construir bloques compactos y competitivos con las mínimas piezas, de manera que el año pasado el Rácing era un equipo perfecto en la estratégia a balón parado, con un gran sentido para la táctica y el orden, y construido desde la defensa exigiendose un máximo aprovechamiento del juego de contraataque. También notan sin duda la baja de tres jugadores muy importantes (algunos más que otros) en su esquema del año pasado: Jorge López, proviniente del Valencia, actuaba como el enlace entre la defensa y la delantera, y escorado a banda derecha, ponía la calidad a un equipo de por si robusto, Aldo Duscher era el encargado de ofrecer músculo en mediocampo y se demostraba como un centrocampista todoterreno, robando balones, distribuyendo con criterio y llegando a puerta, y la tercera baja es la de Smolarek, futbolista muy rápido y hábil que ofrecía unas grandes cualidades para jugar a la contra.
El partido de hoy se presenta como un choque muy igualado entre los dos contendientes, con dos plantillas bastante parecidas en cuanto a calidad y perfiles, y que probablemente se decante por los detalles. Si me preguntan cómo creo que se desarrollará el partido, imagino a los dos equipos defendiendo más que atacando, y con un Racing atenazado por la necesidad de sumar puntos desde ya y un Mallorca impreciso en la búsqueda de buenas sensaciones.
El sardinero, un hervidero.
Si de algo puede presumir el rácing es de tener una afición que cada partido está próxima a llenar el campo y que grita, chilla, anima y protesta continuamente. No en vano, en los últimos años, el Racing ha convertido su estadio en un fortín en el cual es verdaderamente difícil obtener los tres puntos. El año pasado ya nos ganaron tres a uno, expulsión inmerecida de Webó incluida. En esta temporada en la que posiblemente la fiesta de participar por primera vez en Europa acabe tornandose en sufrimiento a final de temporada, el público del Sardinero será el encargado de insuflar fuerzas a unos jugadores que no están acostumbrados a luchar en tres competiciones.
Jonathan Pereira, calidad diferencial.
Este rácing es un equipo (al igual que nosotros), que adolece de ser un equipo demasiado plano, a ratos insulso, y con una capacidad muy escasa de llegar a gol, le falta inventiva en mediocampo y velocidad para interpretar los contraataques: Colsa, sin Duscher a su espalda, se ve obligado a defender mucho más, Jorge López ya no está para inventar en el centro del campo, Munitis está acusando su edad y juega muchos menos minutos que antaño, Óscar Serrano es un buen jugador, pero no marca diferencias... Ahí es cuando entra en escena el jóven Jonathan Pereira, el jugador gallego es dinamismo, electricidad, velocidad... recuerda a la mejor versión de Munitis, pero con menos gol y más regate. Fichado por el Villareal al Pontevedra, automáticamente lo cedieron al Rácing para que cogiese experiencia y comenzase a asentarse en primera división, y vaya si se está asentando, tanto que ya es una de las sorpresas de la liga, internacional sub '21 y a buen seguro, próximamente internacional absoluto.
En algunos partidos, Pereira actúa como delantero y en otros como extremo izquierdo. Hoy parece que el técnico racinguista le situará en la delantera, error, si de verdad nos hubiesen hecho un seguimiento se hubiesen dado cuenta de que nuestra banda derecha es de las más flojas de la liga y Josemi no tiene nivel de jugador titular, situando a Pereira en banda izquierda podrían hacernos un verdadero boquete por esa banda, ya que Josemi es incapaz de sujetar a un jugador de su calidad y velocidad.
Vuelta al doble pivote.
Si algo estamos observando en las alineaciones de Manzano, es que fuera de casa tienda a salir con una alineación más defensiva, colocando un doble pivote por delante de la defensa para la recuperación y el apoyo defensivo, y por delante una linea de tres con un delantero en punta.
Si jugara a las adivinaciones, apostaría por un doble pivote formado por Cleber y Martí, y en la mediapunta Trejo. Repetimos el error, Óscar Trejo es un segundo punta, para jugar formando pareja con otro delantero como Aduriz, aprovechadose de los espacios creados, encarando al último defensa, aguantando el balón... pero nunca puede actuar como un mediapunta, lo cual le obliga a retrasar demasiado su posición, trabajar más en mediocampo, y ayudar en la distribución, labores para las cuales no está preparado, por tanto, como ya reclamamos en la previa del Numancia, Jurado es el único jugador (quizás con Arango) preparado para actuar en esa demarcación y capacitado para realizar las labores que esa posición conlleva.
Hoy es el día para dar continuidad a una racha que será buena si conseguimos la victoria, y más aún si lo hacemos sin encajar ningún gol. Los empates fuera de casa son importantes, las victorias, vitales.